6 Errores que pueden pasar factura a tu piel. SKINCARE

¡Quién no haya seguido una rutina de cuidado facial durante este invierno que levante la mano!

Muchas personas nos cuentan que les resulta más fácil seguir la rutina de cuidado facial en los meses de verano y que durante el invierno no son tan constantes… (sí, no eres la única persona a la que le pasa esto)

¿Cuáles son los errores más comunes?

1 No mantener una rutina de higiene y cuidados diarios constante

El ajetreo y la exigente rutina del día a día a veces hacen que sea casi imposible mantener una rutina constante.

  • No realizar una limpieza de rostro mañana y noche cada día.

  • No ser constante con los tratamientos que utilizamos. Solemos tener varias cremas “al uso” y ponernos cada día una diferente (el día que lo hacemos...)

  • No hidratar la piel a diario.

  • 2 No usar un limpiador adecuado a las necesidades de tu piel

    Quizás has tenido una piel normal/mixta durante toda tu vida, por lo que siempre has utilizado productos de higiene que regulan el exceso de grasa y ayudan a controlar los brillos o incluso geles para pieles con tendencia acneica.


  • Sin embargo, tu piel sufre los cambios propios del paso del tiempo y sus características van siendo diferentes.

  • Incluso puede ocurrir que por periodos cortos de tiempo y debido a tus circunstancias sus necesidades sean diferentes y es importante elegir un limpiador que se adapte a tu piel en cada momento.


  • El uso de un gel limpiador inadecuado va a  empeorar el aspecto y la salud de tu piel.

    3 No usar una crema hidratante adecuada para ti

    Con la hidratación puede ocurrir lo mismo, quizás la falta de constancia en la rutina de cuidado facial, hace que aprovechemos lo que “tenemos a mano”, aún no siendo el producto más adecuado para nuestra piel.

    De igual modo que con la higiene, debemos utilizar un producto hidratante que ayude a corregir la sequedad y la deshidratación de la piel, pero con una textura y los activos adecuados para nosotros.

4 No escuchar tu piel y no realizar tratamientos para ayudarla

Si la higiene y la hidratación no han sido apropiadas, es probable que tampoco estés usando de forma adecuada ni constante ningún producto con activos tratantes.


Ni antioxidantes, ni iluminadores, ni exfoliantes, tensores, antiarrugas... ¿Es así?

Cuando somos bebés y niños hasta la adolescencia, no necesitamos más que utilizar hidratantes y, como mucho, algún producto específico si aparece un problema dérmico.

Durante la adolescencia las necesidades de la piel empiezan a cambiar, suele ser común la aparición de acné, en este caso, es importante aplicar productos que traten el exceso de grasa pero que aporten hidratación.

Más allá de esta edad, es el momento de comenzar a usar productos tratantes adecuados para cada persona que ayuden a retrasar los signos de la edad, pero no sólo por cuestiones estéticas, también por salud, ya que una piel mal cuidada es más sensible a lesiones y complicaciones cutáneas.

Quizás utilices de forma puntual, mascarillas o algún sérum con activos tratantes, pero si no lo haces de manera constante, su efecto es inapreciable.

5 No hacer higiene en cabina

¿Qué es eso de higiene en cabina? No es más que una limpieza profesional.
Aunque en casa realicemos a diario una higiene perfecta, es conveniente , al menos una vez al año, acudir a un centro profesional donde nos hagan una limpieza en profundidad.

La contaminación, las partículas del aire, los restos de productos que aplicamos y la propia grasa de nuestra piel, dejan impurezas que en ocasiones son difíciles de eliminar y se acumulan, obstruyendo los poros.
Esto hace que la piel pierda luminosidad y uniformidad, además, los tratamientos y cremas que nos apliquemos no van a penetrar por lo que su efecto va a disminuir.

6 No usar protector solar a diario

En la farmacia solemos ser muy insistentes con la importancia de usar protección solar a diario y por supuesto, cuando nos exponemos al sol en la playa, la piscina o cuando hacemos deporte al aire libre.

Es el mejor truco de belleza, sin duda. Su uso diario retrasa el envejecimiento de la piel y evita la aparición de manchas y arrugas.

No utilizar protección solar a diario (incluido el invierno) ¡es un gran error!

Y ¿cuál es la consecuencia de todo esto?

Una piel seca, deshidratada, con brotes de acné, apagada, tirante... o quizás con un aspecto descuidado e incluso envejecido.

Esto es lo que ocurre cuando no nos cuidamos y dejamos de protegernos, así que, ¿qué te parece si le ponemos remedio y recuperamos el aspecto saludable de tu piel?

Ver los artículos del autor
Noelia Quintas

Farmacéutica

Comentarios (0)

No hay comentarios en este momento
Product added to wishlist
Product added to compare.